viernes, 4 de junio de 2010



Mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarlo, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones... Y entonces él cruzó mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno brillantéz y belleza. Cuando él se fue, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro. No había cambiado nada, pero mis ojos se habían quedado cegados por la luz. Ya no podía ver las estrellas. Y nada tenia sentido. Cuando volvió , cuando apareció nuevamente en mi vida, todo se volvió brillante, hermoso, lleno de alegría y vida. Me pareció aún mejor de lo que era antes, no quería que pase el tiempo, un segundo sin él era una ceguera nuevamente, quizás... es el miedo de volver a perderte. Te necesíto.

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